viernes, 27 de diciembre de 2013

La inocentada de la factura eléctrica

2014 se presenta como un nuevo año de disgustos en la factura eléctrica. A pesar de la invalidación de la subasta Cesur, que podría haber elevado las tarifas de último recurso (con 20 millones de clientes) un 11%, el gobierno ya ha confirmado una subida del 1,4% en el coste de la energía y un 0,9% en los peajes, la parte regulada. Un 2,3% total que, claro, con tanta especulación previa, hasta nos parece bien.


Finalmente, el ejecutivo ha aprobado un mecanismo de fijación de precios provisional, solo válido para el primer trimestre de 2014, es decir, un parche improvisado para capear el temporal y dar tiempo a la ciudadanía a que asuma el incremento de la energía, que posiblemente continúe después de los tres primeros meses del año, esperemos que ya con un método algo más pensado y sensato (escaso consuelo).

Los políticos, a su aire

Es curioso que el gobierno del PP, con el ministro de energía José Manuel Soria a la cabeza, se erija ahora en salvador ciudadano, evitando (de momento) el enésimo tarifazo eléctrico para el nuevo año, que supondría un (otro) duro golpe para la economía familiar española. Y lo es porque este mismo gobierno ha encarecido repetidamente la luz desde todos los frentes posibles durante sus dos años de mandato.

El problema es que no ha sido el único. En los años precedentes, fue el gobierno socialista el encargado de elevar la electricidad al nivel de artículo de lujo. Esto sirve para que unos y otros se echen la culpa mutuamente de las subidas de la energía, mientras a los ciudadanos no nos importa absolutamente nada quién sea el principal responsable, ya que estamos demasiado atareados pensando en cómo hacer frente a los constantes encarecimientos del recibo.

Pero este es el método que utilizan los partidos mayoritarios para excusar la corrupción, las subidas de impuestos, la retirada de ayudas sociales, los recortes en sanidad y educación… Si antes lo ha hecho otro, están perdonados. Total, para qué cambiar a estas alturas si no van a dejar de ganar las elecciones.

El PP presumía el pasado jueves a todo gráfico de que el PSOE subió la luz durante su mandato (2004-2011). En las imágenes, obviamente, también se aprecia la subida de 2012, la mayor de todas ya con los populares en La Moncloa, así como las varias de 2013, cuatro en total, que contrarrestan la bajada de abril (en el global del año la electricidad ha vuelto a subir). Acaso piensan que esto consuela a alguien o que tienen menos culpa porque el gobierno precedente lo haya hecho igual, pero la realidad es que, por unos y por otros, la factura eléctrica no deja de incrementarse de manera alarmante y los españoles lo sufrimos año tras año.


El acumulado desde 2004 sale por encima del 64%. La culpa de estas subidas está repartida entre el gobierno (Zapatero primero y Rajoy después) y las compañías. La repercusión no lo está tanto: los ciudadanos pagamos un 64% más de electricidad que hace diez años (más si sumamos la subida del IVA del 16% de entonces al 21% actual, sin tener en cuenta la pérdida de poder adquisitivo de muchas familias, que en algunos casos puede considerarse desplome). ¿A alguno de vosotros le ha subido el sueldo un 64% en la última década?

De momento, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha invalidado la subida del 11%, pero esta noticia no debe despistarnos, el dato queda ahí y de una forma u otra terminaremos pagando ese incremento. Para empezar, un 1,4% más en el coste de la energía y un 0,9% en la parte regulada por el gobierno, es decir, los peajes. Tras la amenaza del 11%, ahora nos parece música para nuestros oídos.

Energías renovables

¿Y qué hay de las energías renovables? ¿Sabéis cuáles son? Os refrescaré un poco la memoria, esos antojos de los ecologistas que solo son rentables con subvenciones gubernamentales y que nunca podrán competir con los combustibles fósiles o la energía nuclear. Pues bien, caprichos del destino, la ciclogénesis explosiva que barrió la Península Ibérica los días de Nochebuena y Navidad ha disparado tanto la producción de energía que ha llegado a desplomarlos precios (dejad de saltar, jamás lo veremos reflejado en la factura).


Es lo que ocurre cuando la energía se obtiene a partir de una fuente gratuita e inagotable como es el viento. Si dispusiéramos de más instalaciones y hubiese un interés claro por fomentar las renovables, seguramente esto ocurriría muy a menudo y la luz sería más asequible para la población. De hecho, la energía eólica ha sido la principal contribuyente al sistema eléctrico español en 2013.

La conclusión para el ciudadano es una nueva subida de la energía, venga de donde venga. Ahora nos toca ahorrar, optimizar nuestro gasto y ampararnos en el consumo responsable para ajustar al máximo el recibo de la luz, algo que ya estamos haciendo a tenor del descenso de la demanda por tercer año consecutivo.