lunes, 9 de septiembre de 2013

¿Parques Nacionales? ¡Adjudicados!


El Gobierno aprobó el pasado viernes el anteproyecto de la nueva ley de Parques Nacionales, donde deja clara su intención de acabar con esta figura de protección para convertirla en una figura de explotación. La caza y el turismo quedan totalmente a disposición del capital privado, que podrá instalar sus negocios en las que hasta ahora eran las zonas más protegidas de España. Para que no haya lugar a las dudas sobre las intenciones del Ejecutivo, incluso se contempla la creación de la marca Parques Nacionales de España.

A pesar de la cantidad de veces que Basilio Rada, el director del Organismo Autónomo Parques Nacionales, ha asegurado que la caza no se iba a legalizar en estas áreas protegidas, el ya aprobado anteproyecto de la nueva ley le deja en evidencia. No se llamará caza, así Rada podrá presumir de que técnicamente no ha mentido, sino control de poblaciones, pero estará abierto a la gestión privada. De hecho, el Ministerio de Medio Ambiente destaca que la caza, la pesca y la tala, con fines deportivos o comerciales, quedan prohibidas en estas zonas.

Por lo tanto, para el necesario, en muchos casos, control poblacional en estas zonas, podrá organizarse una montería, con el negocio consiguiente, semejante de la que pueda llevarse a cabo en cualquier coto privado. ¿Entonces, en qué se diferencian la caza tradicional y el control poblacional, en las zonas teóricamente de mayor protección, que contempla la nueva ley? Lo habéis adivinado: en el nombre.

El Parque Nacional de Monfragüe permitirá la navegación turística.
Otro de los puntos conflictivos previos a la aprobación era si se permitiría la navegación con fines turísticos en el Parque Nacional de Monfragüe y, como no podía ser de otra manera, el gobierno también la ha incluido en el anteproyecto. ¿Quién dijo que la navegación turística no era compatible con la protección ambiental? Desde luego, el Gobierno no.

Por mucho que se hayan quejado el resto de actores implicados en el proceso de elaboración de la ley, la postura de los responsables gubernamentales ha sido la misma que en otras leyes aprobadas durante esta legislatura: si estáis de acuerdo con nuestro parecer, llegaremos a un consenso; en caso contrario, utilizaremos nuestra mayoría absoluta para aprobar la ley tal y como queremos. Es decir, más que negociaciones, este Gobierno organiza sesiones informativas.

Para embellecer la entrada de los negocios y el capital privado en los espacios de mayor protección de nuestro país, el Ministerio incluye, en un mismo párrafo de la nota de prensa, las expresiones “desarrollo sostenible”, “economía sostenible” y “empleo verde”. Esta es la forma en que el capitalismo convive con el ecologismo, poniendo a sus actividades las etiquetas “verde” o “sostenible”. La actividad, básicamente, es la misma, pero se la ve mucho más bonita.

Y como también es costumbre, el Ejecutivo no ha querido ocultar sus intenciones, ya que no tiene motivos para ello, y ha incluido la creación de la marca Parques Nacionales de España, con la intención de garantizar los servicios que ofrezcan estos espacios, ahora que están abiertos a los negocios relacionados con la caza y el turismo. El que piense matar algunos animales en un parque nacional o darse un paseo por el hábitat de alguna especie protegida, que lo haga con su certificado de calidad, que para algo se va a dejar los euros. Ya que van a convertir los parques nacionales en sitios de recreo, por lo menos que sea con todos los papeles en regla.

Pero no penséis que aquí acaba todo. Hasta la versión definitiva de la ley y su publicación, aún podemos esperar más sorpresas desagradables, ya que los movimientos a última hora, sin margen de reacción, suelen ser muy efectivos cuando se piensa incluir algún aspecto (aún más) polémico. Tendremos que seguir atentos a las novedades y, sobre todo, a las nuevas ideas que pasen por la cabeza de nuestro Ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, después de haber modificado a su gusto las leyes de costas y parques nacionales.

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